P. Dávila (Queremos estar siempre unidos a Ti)
Queremos estar siempre unidos a Ti Padre Celestial, tus hijos seguimos siendo tercos, desobedientes, olvidadizos, perezosos. Olvidamos que tu Hijo Jesucristo nos enseñó muchas veces, con su palabra bendita y con su ejemplo, cue es necesario orar. Que es necesario invocarte, llamarte, pedirte. Que es necesario reservarte un sitio, naturalmente el mejor, en nuestro corazón: A Ti que eres nuestro Padre. A Ti que eres nuestro Amigo. A Ti que eres nuestra Madre. A Ti que eres Todo, absolutamente todo. Despiértanos si estamos dormidos. Aliéntanos si estamos perezosos. Levántanos si caídos. Si descuidados, alértanos. Permite que recordemos lo que tu Hijo recomendó a los suyos la víspera de su partida de esta tierra: "Velad y orad" (Mt 26,41). Con la vigilancia y la oración, queremos estar siempre unidos a Ti en esta vida presente y siempre.